Aislantes, espuma...
Estos materiales voluminosos se almacenan generalmente en el
exterior, donde pueden estar expuestos a las inclemencias del
tiempo. En estas condiciones, el embalaje en film plástico
es la solución ideal ya que conjuga escaso volumen, resistencia
a la humedad y facilidad de marcado.
Ejemplos de opciones técnicas:
- Compresión de las espumas antes del enfardado, para
un acabado tenso.
- Embalaje parcial con lúnulas laterales (con objeto
de limitar la cantidad de film plástico utilizado)
cuando no se requiere estanqueidad.